En el laboratorio analizamos el residuo para comprobar que cumple los parámetros de admisión. Si todo es correcto, pasa a la zona dedicada en exclusiva para él dentro de nuestro centro de transferencia.
Cuidamos cada paso de la gestión de tus residuos. No solo para cumplir la normativa y evitar sanciones por un mal tratamiento, sino porque de ese cuidado depende una parte muy importante de la conservación del medio ambiente.